Los accesos pavimentados suelen ser uno de los primeros elementos visibles de un proyecto. Sin embargo, su durabilidad y correcto funcionamiento dependen de una serie de decisiones técnicas que no siempre están a la vista. En +Soleil esas decisiones se toman desde el comienzo porque son las que aseguran que la infraestructura funcione bien en el tiempo.
Uno de los aspectos importantes pero que no se ve a simple vista en el camino pavimentado es el manejo de las aguas lluvias. Un pavimento mal diseñado no falla de inmediato, se va deteriorando con el tiempo, generando grietas, desniveles y problemas estructurales.
Por normativa, las aguas lluvias no pueden ni deben escurrir hacia la calle. Por esto antes del hormigonado los accesos de +Soleil incorporan un sistema de drenaje subterráneo diseñado para captar, conducir y disipar el agua de forma controlada.
Bajo el pavimento se instala un sistema de Cubodren de gran formato cuya función es recibir el agua lluvia y distribuirla de manera uniforme bajo la estructura, este sistema se complementa con una capa de geotextil, que actúa como filtro. En términos sencillos, funciona como “un colador”, porque permite el paso del agua y evita que la tierra se desplace y comprometa la estabilidad.
Cuando hablamos de incorporar un sistema de drenaje y control de aguas lluvias no es un “punto extra”. Es parte de una planificación responsable, especialmente en este proyecto.
En +Soleil este trabajo se realiza antes de pavimentar, no como corrección posterior. Esa diferencia marca el estándar de cómo abordamos el desarrollo de cada una de las obras, siempre pensando en el largo plazo y no solo pensando en el resultado inmediato.
Siempre preferimos transparentar cómo se construye el proyecto hoy y en qué etapa nos encontramos, en lugar de mostrar solo el resultado final o simplemente los renders de cómo quedará el proyecto finalizado.
Creemos siempre que la confianza se construye desde la base… literalmente.

